Atlas de Variaciones en el manejo de la Enfermedad Cerebrovascular Isquémica

 

6. Variaciones en la intervención de la arteria carótida interna

 

Entre las intervenciones dirigidas a la prevención secundaria del ictus en pacientes con arteriosclerosis carotídea sintomática, destacan la trombo-endarterectomía carotidea (TEA) y la angioplastia y stenting (CAS). La primera opción está recomendada en pacientes con ictus isquémico/AIT y estenosis carotídea ipsilateral grave (70-99%) siempre que la morbi-mortalidad perioperatoria sea inferior al 6% o bien cuando la estenosis carotídea sea del 50-69% y de acuerdo a factores dependientes del paciente (edad, sexo, comorbilidad). La CAS es una opción terapéutica alternativa en casos de estenosis grave y acceso quirúrgico dificultoso, cuando el riesgo quirúrgico es excesivo o cuando existen circunstancias específicas (estenosis post-radioterapia, re-estenosis tras TEA)26.

En los años 2006 a 2010 se produjeron 341.503 altas hospitalarias por oclusión y estenosis de arterias precerebrales, cerebrales e isquemia cerebral transitoria (códigos CIE9MC 433.xx, 434.xx y 435.x).27 En el periodo de estudio se han identificado 13.823 hospitalizaciones con una intervención sobre la carótida interna (ACI), la mayor parte programadas (79%) en pacientes con un diagnóstico principal de oclusión y estenosis de arterias precerebrales sin mención de infarto (87%) en los que el procedimiento dominante fue la tromboendarterectomia carotidea (TEA) (71%).

En las tablas 9 y 12 se presentan las tasas y los estadísticos de variabilidad basados en la estandarización directa. En pacientes mayores de 20 años y entre los años 2006 a 2010, se practicó una TEA por cada 84 mujeres ingresadas por oclusión y estenosis de arterias precerebrales, cerebrales o por isquemia cerebral transitoria, y una angioplastia/ stenting de la ACI (CAS) por cada 211 mujeres ingresadas. En hombres se realizó una TEA por cada 23 ingresados y una CAS por cada 57 ingresados. Por grupos de edad se observan tasas parecidas entre 45 y 64 años y entre 65 y 80 años. En el grupo de mayores de 80, como era de esperar, las tasas son inferiores si bien el volumen no es despreciable. Tomando la razón de variación de las tasas estandarizadas en el intervalo intercuartílico, 25-75 el uso de TEA entre provincias fue en alto, entre 2 y 3 veces mayor en mujeres y en mayores de 65 años. Para la CAS la razón de variación de las tasas estandarizadas fue incluso mayor, entre 4 y 5 veces. En las figura 9 y 12 se representan las tasas de ingreso con TEA y con CAS de cada provincia estandarizadas por edad y sexo. La representación dispersa de las tasas de las provincias a lo largo del eje de ordenadas muestra un patrón de media-alta variación.

 

Figura 9.- Tasas estandarizadas de ingresos hospitalarios por intervención tipo TEA por área de residencia entre 2005 y 2010 por grupos de edad en escala logarítmica centrada en el 0.

     

Figura 12.- Tasas estandarizadas de ingresos hospitalarios con intervención tipo CAS por áreas de residencia en 2005 a 2010según grupos de edad y en escala logarítmica centrada en el 0.

     

Cada punto representa la tasa estandarizada en una provincia. Tasas por 100 hospitalizaciones (ambos sexos). 20+ años: pacientes de 20 ó más años. 45-64 años: pacientes mayores de 44 hasta 64 años. 65-79 años: pacientes mayores de 64 hasta 79 años. 80+ años: pacientes de 80 ó más años.

    

Cada punto representa la tasa estandarizada en una provincia. Tasas por 100 hospitalizaciones (ambos sexos). 20+ años: pacientes de 20 ó más años. 45-64 años: pacientes mayores de 44 hasta 64 años. 65-79 años: pacientes mayores de 64 hasta 79 años. 80+ años: pacientes de 80 ó más años.

 

 


Tablas anexas: